Castigados sin tv, sin internet y sin cena, ¡hala! A la cama…
_y a los niños ¿qué les doy de comer mañana?
_dile a tu madre que le ponga más garbanzos al cocido de ayer
_Juan, que mi madre no tiene de na.
Cuando Felipe González firmo el Tratado de Maastricht supo que en 2012 debíamos pagar los préstamos recibidos.
Aznar sabía que la fecha se le acercaba, tal vez por ello decidió ser gobernante solo 8 años.
Zapatero, también lo sabía. De todos ellos, no recuerdo a ninguno que nos dijera que debíamos hacer lo posible por nadar y guardar la ropa como siempre se nos enseño.
Solo lo oí decir y hace tan solo unos pocos años a un sindicalista, mira tú que gracia.
Nadie nos ha enriquecido como nación, mientras que si lo han hecho a sus allegados. Nosotros hemos gastado, nos hemos endeudado como país y como particulares, hemos comprado automóviles a Europa con lo que su economía ha seguido hacía delante, los hemos sacado de sus atolladeros particulares. Comienza la crisis de EEUU, nos arrasa y a los dirigentes de turno solo se les ocurre hacer el enésimo plan renove para que los que quedan con ahorros y con trabajo casi estable sigan gastando y por ende ayudando a la vieja Europa mientras que aquí nos vamos hundiendo en la miseria.
Zapatero no quería un país de albañiles y camareros, y arquitectos e industriales de hostelería, ni fontaneros, electricistas, enlosadores, trabajadores de cerramientos, yesitas, fabricantes de puertas, ventanas, cristaleros… el caso es que también hay licenciados en infinidad de materias sin trabajo, técnicos, ingenieros, auxiliares, enfermeros con trabajos precarios los que los tienen, que los hay en paro regresando a casa de sus padres sin poder dar un palo al agua, y que va ser Rajoy quien acabe con todos ellos mandándolos a paseo.
Pero es que en éste país no ha nadie que tenga los huevos de decirle a el mundo entero que se recaude de una vez por todas el dinero de los que robaron a manos llenas. Nadie que diga al empresario que deje de ser el único que gana, que deje de explotar, nadie que baje el precio de los productos que están por las nubes.
Sigo pensando en pesetas por desgracia para mi. Un kebap 3 euros y pensamos que es barato, mientras que por 500pts nadie lo compraría. ¿Nos hemos vuelto tarumba?
Y ahora todos castigados sin cenar a la cama, sin calentarse miles de familias, sin pagar los gastos y los “pobres” notarios sin firmar un contrato. El Santander gastando millonadas en patrocinar la Fórmula 1, Repsol con erres y patrocinando Motos…
Creo que me voy a hacer bolillos no para hacerme el ajuar, que casarme ya no me caso con nadie, es por ver algo más bello y porque no sé como hacer de Las Baleares o de Canarias un paraíso fiscal, ya que otros países deslealeslo tienen, no veo porque no tenerlo nosotros a ver si repercute en algo bueno y nos vamos todos calentitos y bien nutridos a la cama.
En fin, me da la impresión que tal vez sin la clase política mundial viviríamos inmensamente mejor.
Que ustedes lo digieran bien. A mi todo esto me está sentando fatal.
Una persona neurótica es, simplemente, una persona que sufre. El concepto “neurosis” es sinónimo de “dolor emocional excesivo”, con las secuelas conductuales correspondientes. Este dolor puede manifestarse de muchas maneras -ansiedad, depresión, fobias, agresividad, hiperactividad, celos, dependencias, obsesiones, miedos, etc.-, pero, en general, todas ellas pueden remitirse a un origen común. ¿Cuál es este origen? ¿Qué es la neurosis y cómo se cura?
Desde un enfoque psicodinámico, el neurótico es casi siempre un niño. No solamente un niño, por supuesto, ya que también posee muchos aspectos adultos. Pero la intensidad de su neurosis tiende a ser proporcional a su grado, digamos, de “infantilismo”. Al neurótico se le paró el reloj, vive atrapado en el tiempo. Con independencia de cuál sea su edad cronológica, su edad emocional nunca pasa de 2, 3, 5 o, como mucho, 15 años. Este infantilismo es la causa de un choque brutal, de una gran inadaptación a la realidad, de lo que resultan su dolor y sus síntomas neuróticos. (No debemos confundir el infantilismo del neurótico con el “niño interior” que todos llevamos dentro. El niño interior es el fondo infantil que refresca y enriquece nuestra personalidad madura, mientras que el infantilismo neurótico bloquea e impide la maduración del sujeto. El neurótico es, de hecho, un niño que se niega a crecer).
Cada síntoma neurótico, por raro que sea, es un escudo. Cada escudo se entreteje con otros hasta formar una sólida coraza mediante la que el neurótico se defiende no ya de las heridas recibidas en su infancia, sino -por extensión- de la vida entera. Y, así, desde ese búnquer el neurótico se resiste a afrontar la realidad adulta. Es verdad que una parte de él quiere indudablemente curarse, dejar de sufrir, crecer, ser feliz. Pero su lado infantil, más poderoso, se siente enormemente cómodo y seguro en su perezoso nido de hábitos y defensas de “toda la vida” y, como además sus sufrimientos lo han vuelto desconfiado, sus miedos refuerzan su parálisis. Y, para colmo, teme que si efectivamente llegara a cambiar y curarse dejaría quizá de reconocerse a sí mismo, de ser “él mismo”, ¡con lo mucho que le ha costado construirse su personalidad, aunque sea tan doliente! Algunos neuróticos llegan al extremo de idealizar su neurosis, de enorgullecerse de sus sufrimientos, para no tener que desprenderse de su inmadurez. Por todo ello, en fin, el neurótico se resiste a mejorar y sabotea inconscientemente sus terapias.
¿Cuál es el terror supremo del neurótico? ¿Qué miedo fundamental oculta en su caja de Pandora este niño asustado, refugiado bajo capas y más capas de síntomas (ansiedad, tristeza, adicciones, etc.)? Su horror básico es descubrir que realmente está solo en el mundo, que sus apegos familiares están envenenados, que en cierto modo fue siempre un huérfano, que su vida entera está llena de mentiras y en última instancia es un fracaso, que nadie podrá salvarlo jamás. Siente pánico a sufrir este terrible desengaño (que intuye oscuramente), a perder para siempre su última ilusión de ser amado incondicionalmente como un niño, a admitir que ya no lo es y que resulta inútil – y patético- seguir soñándolo. Pues la más terrible y abrasadora verdad es ésta: el tren de su infancia pasó para siempre.
La neurosis nace, en efecto, de la terrible nostalgia por una infancia fallida y, en consecuencia, la búsqueda continua, inconsciente e insaciable de una segunda oportunidad. ¡Vana fantasía! Para eludir este drama, el niño aterrado inventa en su refugio toda clase de estratagemas: olvida o se aferra al pasado, deforma su memoria, idealiza a la familia, se culpabiliza, finge perdonar, duda del psicoterapeuta, se enamora del psicoterapeuta, viaja compulsivamente, se refugia en la promiscuidad, trabaja hasta el agotamiento, etc. Pero el tiempo no perdona y la añorada felicidad no llega...
¿En qué consiste la curación de la neurosis? La respuesta se desprende de lo dicho más arriba: si la neurosis es el apego a una infancia ya perdida y el consiguiente -e imposible- anhelo de revivirla en el presente, entonces curarse es despertar a la cruda verdad, descubrir la locura de semejante intento, reconocer y aprender a convivir con la certeza de que nadie podrá ser jamás nuestro padre/madre perdidos y que, por tanto, sólo nosotros podemos – y debemos – asumir el peso de nuestra soledad, de nuestra existencia, de nuestro destino. Con la ayuda y compañía de muchas personas, desde luego, pero fundamentalmente solos y autónomos. Para conseguirlo, habrá que llorar hasta la última lágrima, gritar hasta la última rabia, liberarse de los principales apegos y resistencias infantiles. Se trata de algo muy parecido a una "deshabituación". El destete final de todas las nostalgias inútiles, el definitivo re-nacimiento a la vida presente, la inauguración de la etapa adulta.
Muchas personas logran recorrer este proceso -profundo y apasionante- por sí mismas. Otros necesitan la ayuda de psicoterapias especificas. Pero siempre vale la pena.
Define: JOSÉ LUIS CANO GIL, Psicoterapeuta y Escritor
¿Qué es la neurosis y quién la padece? ¿Es fácil distinguirlo del sano?
Hace años, cuando me estaba especializando en psicoterapia, el entonces profesor Tullio Bazzi solía repetir durante sus estupendas clases la siguiente imagen: «Si a una persona sana le preguntáis cuánto son 2+2, responderá sin sombra de duda que 4; una persona neurótica responderá que son 4, pero que no está nada segura; una persona psicótica, o sea, demente, responderá con seguridad que son 5».
Otro ejemplo más cercano es éste: «Un loco dice: "yo soy Napoleón", un neurótico dice: "quisiera ser Napoleón", y uno sano dice: "yo soy yo y, tú eres tú"».
Pero centrémonos en la neurosis y empecemos con el padre de la psicoterapia, Sigmund Freud, que, en su trabajo magistral «Cinco conferencias sobre el psicoanálisis», describe la neurosis así: «Supongan, señores, que en el curso de esta conferencia alguien empezara a protestar en voz alta, molestando. El presidente de la conferencia lo invitará a marcharse, pero, una vez fuera, seguirá gritando porque quiere volver a entrar. Nuestro presidente se verá obligado a pedir a algunos de los presentes que salgan a sujetarlo. Como continúa insistiendo en que quiere entrar, se decidirá a readmitirlo en la sala con tal de que esté tranquilo, y así sucede. El elemento que habla en voz alta es el deseo infantil que trastorna la personalidad, el presidente de la reunión es la demanda de remoción, el alejamiento es la remoción, las personas que salen a sujetarlo son las fuerzas del yo, liberadas para mantener alejado el deseo infantil reprimido; readmitirlo con la condición de que acepte la disciplina de la reunión es lo que se obtiene con la psicoterapia».
La neurosis puede verse también como un estado de desequilibrio en el individuo que aparece cuando él y el grupo del que forma parte experimentan simultáneamente necesidades divergentes y el individuo no logra distinguir las necesidades dominantes. Si este tipo de experiencias se repite a menudo o si una experiencia es muy impresionante, el sentido de equilibrio del individuo en ese campo se verá tan perturbado que le hará perder la capacidad de juzgar adecuadamente la posición de equilibrio en cualquier otra situación. El individuo responderá entonces de forma neurótica a situaciones que no tienen ninguna conexión intrínseca con la experiencia o con las experiencias en las que había tenido lugar originariamente el desequilibrio. La forma que tiene el neurótico de afrontar las situaciones es la de reprimirse; en cambio, la del criminal es obstaculizar a la sociedad y al ambiente.
Otra concepción de la neurosis son las manifestaciones del «asunto no concluido», entendiendo por ello el modo en que la energía del organismo resulta bloqueada o interrumpida. He aquí un ejemplo: Surgen hacia un hermano sentimientos de rivalidad a los que se impide expresarse adecuadamente («Naturalmente, tú quieres a tu hermanito»). En la edad adulta, estos sentimientos pueden manifestarse en forma de un dolor crónico en la espalda, detrás del hombro derecho. Es la transformación de una necesidad de protesta en dolor muscular, con lo que esa necesidad originaria ni se realiza ni se hace plenamente soportable.
Además, la neurosis puede ser representada teatralmente por dos personajes llamados Orgullo y Memoria, que discuten en escena. Memoria dice: «Es así». Orgullo dice: «No puede haber sido así». Memoria insiste: «Te digo que ha sido así». Orgullo replica: «No, te equivocas, no ha sido así»... Al final Memoria se rinde y Orgullo gana. No es casualidad, pero la cualidad preeminente del neurótico es precisamente el orgullo y la presunción. He aquí un breve esquema en el que recojo las diferencias entre una persona sana y una neurótíca:
SANO
1) Animoso
2) Realista
3) Disciplinado
4) Buena capacidad de juicio
5) Mente abierta, libre de prejuicios
6) Espontáneo
7) Flexible
8) Hace afirmaciones documentadas
9) Capaz de amar
10) Amante de la vida
11) Sincero
12) Alberga sentimientos profundos
13) Tiene respeto de sí mismo y dignidad
14) Ordenado con sentido común
15) Está en buena relación con los demás
16) Productivo y creativo
17) Orientado hacia su propio desarrollo
18) Tiene buen sentido de identidad
NEURÓTICO
1) Lleno de miedos
2) Confunde la realidad con el fruto de sus deseos
3) No puede esperar; quiere una recompensa inmediata
4) Extremista
5) Mente cerrada, llena de prejuicios
6) Condicionado por imperativos interiores
7) Rígido
8) Hostil y vengativo
9) Se aferra a los demás y depende de ellos
10) Apático y empobrecido
11) Se engaña a sí mismo
12) Medio entumecido, medio vivo
13 ) Vacila entre la arrogancia y él desprecio de sí mismo
14) Ordenado de forma obsesiva y repetitiva
15) Explota a los demás y es explotado
16) No llega a nada
17) Orientado hacia la gloria y el prestigio
18) Alienado y extraño para sí mismo
He aquí ahora una imagen metafórica sugestiva sobre el comportamiento típico de un neurótico: «Imagine Ud. una persona que se embarca en un crucero de placer. De repente, una noche en pleno océano el barco se hunde, y nuestro protagonista está en el agua nadando desesperadamente contra la, oscuridad, el viento, el frío de las aguas y la fuerza de las olas, que lo traquetean por todas partes. Tras unas horas de lucha extenuarte, siente que le faltan las fuerzas, y un momento antes de abandonarse a su triste destino choca contra un escollo; recurre a sus últimas fuerzas y se agarra desesperado a las rocas. Poco después sale el sol y lo ilumina todo. El náufrago mira a su alrededor con curiosidad y descubre ante él una espléndida isla llena de palmeras y arena finísima. Pero en vez de alegrarse, inmediatamente se hunde en la tristeza y mira con terror el corto espacio de agua que lo separa de la isla. Está tan impactado por la experiencia de unas horas antes en pleno océano, cuando se debatía entre la vida y la muerte, que decide quedarse en el arrecife, renunciando a dar unas brazadas hasta la playa».
La psicoterapia es una experiencia que ayuda a dar esas pocas brazadas. Hay un prejuicio de fondo, que es concebir la experiencia psicoterapeútica limitada a la conversación con el psicoterapeuta. Nada más falso; la verdadera psicoterapia se hace fuera del estudio profesional. Para explicar todo esto, pongo el ejemplo del señor que antes de irse de excursión va a echarle gasolina al coche, y sólo vuelve a la gasolinera cuando se le acaba la gasolina. Pues bien, la sesión psicoterapéutica es una parada en la gasolinera, en la cual se llena el tanque para luego seguir adelante solos.
Son realmente muchos los que tienen miedo a la psicoterapia. Aclaremos la duda inmediatamente. Un ejemplo válido es el de la librería: uno posee una biblioteca muy rica pero extremadamente desordenada, por lo que no encuentra nunca el libro que busca y que está seguro de tener. Hay que poner un poco de orden, desempolvar las estanterías y poner los libros en su sitio, en el orden deseado. La psicoterapia es lo mismo: hay un gran lío en la cabeza y mucha necesidad de poner orden. El miedo al futuro no tiene sentido: la biblioteca tendrá los mismos volúmenes que antes, es decir, el individuo seguirá siendo el que es, sin perder nada, a no ser que quiera deshacerse de algún «libro» inútil. Otro ejemplo: el safari. Adentrarse en los meandros de la psique puede ser peligroso, como en un safari, si lo intenta uno solo. Pero no es peligroso si nos servimos de un guía, el psicoterapeuta. También Dante, para ir al infierno, necesitó un guía: Virgilio.
Luego está el terror a descubrir dentro de uno un inconsciente violento y demoníaco. Ciertamente, es posible e incluso probable descubrir algo poco agradable, porque si no, no se habría formado la neurosis, que es una defensa de algo peor. Pero, puesto que tanta violencia animal no se ha manifestado nunca, está claro que, si en el inconsciente se esconde un delincuente, en el mismo lugar debe de haber también un guardia que lo vigila como es debido. Por último, está el presunto riesgo de no poder pasarse sin el psicoterapeuta. Esta duda carece de fundamento. La psicoterapia puede dar resultado o no, como sucede con cualquier tipo de tratamiento. En caso afirmativo, produce un desbloqueo y un crecimiento por el que el paciente madura y se reconoce obviamente autosuficiente. En caso negativo, se interrumpe antes de tiempo. En cualquier caso no hay dependencia.
Entre los 18 puntos principales que caracterizan a un neurótico, descritos antes en un breve esquema, el número 2, por ejemplo, merecería una pequeña profundización psicoterapéutica. En sustancia, una neurosis es, según este punto, una confusión de los propios deseos (generalmente infantiles) con la realidad, o mejor, una confusión de la realidad subjetiva con la realidad objetiva externa. Y para ayudar a un paciente que se debate confundiendo la realidad con sus ilusiones o los hechos concretos con los sueños, a menudo lo invito a «despertarse» de la neurosis. Hay numerosas técnicas a disposición y numerosas articulaciones de cada técnica, por no hablar de los matices de cada articulación. Por ejemplo, para un problema como el de «confundir la realidad con el fruto de los propios deseos», utilizo la técnica del hipnotismo articulándolo de manera indirecta con varios matices metafóricos, como, por ejemplo, la historieta de aquel mendigo de Roma que se está acomodando para pasar la noche. No ha conseguido más que un mendrugo, y llega hasta la orilla del Tíber; está cayendo una lluvia suave, por lo que se acurruca en su viejo abrigo andrajoso. Está a punto de dormirse cuando de repente aparece un Ferrari. Baja del coche una chica guapísima, que le dice: «Buen hombre, ¿va a pasar Ud. la noche aquí en el dique?». El mendigo responde: «Sí». Y la mujer replica: «No puedo permitirlo. Véngase a mi casa y pasará una noche agradable después de tomar una abundante cena». E insiste para que el hombre suba al coche. Salen de Roma y llegan a un lugar donde la mujer posee una espléndida mansión, rodeada de un bosque inmenso. Los recibe el mayordomo, con esta orden de la señora: «Por favor, Ambrosio, encárgate de que este hombre sea acomodado en una habitación del servicio y sea tratado bien». Ambrosio lo hace. La joven señora está a punto de acostarse cuando de repente se acuerda de su huésped. Se pone algo y atraviesa el pasillo hasta las habitaciones del servicio. Por una rendija ve que hay luz en el cuarto del mendigo. Llama suavemente, abre la puerta y lo encuentra despierto. Entonces le pregunta: «¿Qué sucede, señor? ¿No le han servido una buena cena?». Él le responde: «En mi vida he comido tan bien, señora». «¿Está suficientemente caliente?», pregunta ella. « Sí, gracias, la cama es caliente y confortable», responde él. Entonces ella le dice: «Tal vez necesite compañía. ¿Por qué no me hace Ud. sitio?». Y se le acerca. El le hace sitio y cae redondo al Tíber.
Pasquale Ionata
Cada día resultaba más complicado expresar ideas, hablar de sentimientos, de esperanzas y desesperanzas.
¿Qué niña no soñó con ser princesa y más tarde reina? ¿qué niño no quiso ser el príncipe valiente, el más bueno, honesto y fuerte de los hombres?
Después, el tiempo pasa y hace que se pague muy caro tanta ilusión desenfrenada. El mundo está ahí, la realidad todo poderosa nos atrapa. Los demás están fuera viviendo ¿de la mejor manera posible? No siempre.
La candidez infantil y honorable se pierde a fuerza de golpes unas veces, otras ni siquiera dejaron que se diera en los que por derecho natural deberían tenerla, y la vida bella se va oscureciendo en nuestra mente, porque a pesar de ello, los días transcurren como siempre, como deben.
Pasan las semanas tan lentas cuando eres joven, todo parece bueno, la familia está para respaldarte o eso crees, los amigos para quererte y aceptarte con tus diferencias, o eso crees, los amores para endulzarte los tiempos, o eso crees.
Más se da la circunstancia que cuando miras atrás, te reconoces en las heridas sangrantes, en las cicatrices recientes o lejanas, en los cardenales aún amoratados.
Las articulaciones empiezan a no responder como de costumbre. Demasiada carga para uno solo.
De la sangre que corre por las venas semejante a la tuya, nada que decir. De los vecinos que tocaron en suerte, mejor dejarlo. De aquellos que creímos amigos y nos dejaron en plena adversidad, solo desear que sean felices.
Entre tanto, surge la fortaleza de una fragilidad inmensa, nace la habituación a un orden necesario para dar respuesta a cada tramo de décima de segundo que se respira. Sin descanso, sin apenas tener un solo resquicio de veracidad humana dónde descansar, sentirte en paz, poder ser uno mismo sabiéndote arropado, querido, sin ser culpabilizado por los errores, tantos ellos como aciertos envidiados.
Pasa el tiempo en una soledad repleta de luchas, escarceos, batallas y guerras.
El amor se escurre entre los dedos como el agua de un estanque que cuando al arrodillarte por querer cogerla con las manos, tan solo se consigue obtener menos cantidad de lo que cabe en un dedal durante algunos segundos , moja nuestra superpie de la piel, pero no la traspasa. No es capaz de romper el caparazón de concha en el habita el ego de cada cual, y pides y ruegas, más la respuesta entre risas es, esto es lo que hay. Una cerrazón, una dificultad, una mentira, una gran dosis de hormonas revueltas que instalan sus deseos, sus metas, sin tregua, sin decoro, con un entusiasmo frenético saludable y todo ello solo si uno se encuentra entre los límites del gusto de otros.
Y mientras tanto, la generosidad se oculta en las profundidades de la voluptuosidad de comportamientos del inframundo que hemos creado.
Desde que España es España, es decir, desde que las monarquías consiguieron unir cada reino bajo una misma corona, la corrupción vive entre nosotros.
La historia de nuestras tierras cuenta que no hemos conseguido estar representados por personas honestas, poco menos que nunca.
Todos ellos atesoran una serie de comportamientos que parecen ser una predisposición genética, a saber:
1. Una inclinación tremenda a llenar los bolsillos propios y de sus allegados a velocidades de vértigo.
2. Un afán por que su nombre quede inscrito en la posteridad por los siglos de los siglos, no encontrando otra forma de llegar a tal fin, que realizando obras públicas por muy innecesarias que sean, probablemente por que soportan un miedo insufrible a la muerte.
3. Una falta de comunicación total y absoluta con los ciudadanos, en toda época y momento por fácil o difícil que sea la situación.
4. Una incapacidad para establecer un orden y denunciar a los corruptos de sus propios equipos.
5. Poseen la capacidad de pintar blanco luminoso lo que es más negro que el carbón…
6. Se hacen acompañar de aduladores que ríen sus gracias, apruban su incompetencia y llenan las faltriqueras propias y de sus allegados...
Y aquí, todos calladitos. _ ¿Por qué? _ Pues porque de alguna manera todos nos debemos estar beneficiando.
El lunes 21 de noviembre de 2011 me quedé muy sorprendida. Nadie, absolutamente nadie, celebró de alguna manera el cambio de gobierno. A pesar de vivir en una ciudad de ayuntamiento conservador, nadie dio su opinión. Los de extrema derecha que en España son muchos más de lo que podamos imaginar, está claro que no iban a celebrar la llagada al poder de una persona a la que consideran medio lela. Los de la derecha moderada no esbozaron ni una leve sonrisa. Aquellos que votaron por el cambio y que dejaron de dar su apoyo a un gobierno a favor de otro, estaban mudos.
No lo podía creer.
El día transcurrió como cada lunes con mucho trabajo pero con un silencio ensordecedor.
Imaginé que pasados los días, las personas demostrarían su alegría de alguna manera, me confundí.
El silencio se ha instalado en todos. Nadie protesta, nadie se queja, nadie se alegra.
Los conservadores ya no tienen de que hablar, ni tienen a nadie que culpar; la izquierda temerosa, calla.
De repente se ha hecho la paz.
Bueno o malo, éste silencio sin crispaciones logra que los corruptos sigan campando a sus anchas, haciendo y deshaciendo a su antojo…que un tribunal, tal vez por miedo de alguno de sus miembros, o por la compra de la voz, opinión y voto, absuelva a un mal gestor y “mariflor“, como Camps -total, por unos trajecillos de nada-; que Rita la marimacho sea alcaldesa, o que un juez del Tribunal Supremo se siente en el banquillo de los acusados, mientras que a los jueces corruptos solo se los cambia de jurisdicción.
Si a si son los de arriba ¿cómo seremos los de abajo?
Se había vestido con un uniforme de legionario.
- Realmente está usted estupendo, Felix.
-¡Caramba! ¿cómo me has conocido? Nadie lo ha logrado.
-Porque es usted el único que me llama Esther.
***
Vaya si me toca. ¿para qué queremos tanto dinero?
-No se olvide que hay muchas personas que lo están pasando muy mal y si que lo necesitan.
-Si pero a mi no me hace falta. Tengo para pagar los gastos, llevar la ropa al tinte, ¿qué hago con el dinero si me toca?
-Se lo podrá dejar a alguien.
-Que no. Mis hermanos viven fuera hace muchos años y perdimos todo el contacto; mis sobrinos no me miran.
-Pues algún vecino o amigo que sepa usted que lo necesita.-
-Si no me dan ni los buenos días.
-Pues si le toca, usted lo guarda bien, que nunca se sabe para que puede hacer falta.
-Es ridículo que los viejos juguemos a la lotería.
-Muchos lo hacen para poder dejar algo de dinero a sus hijos y nietos.
-Pero yo no tengo.
-Entonces no juegue-
-Y ¿qué hago con el dinero? Para qué quiero yo tanto.
***
De buen humor siempre y extremadamente elegante a la vieja usanza.
- Buenos días. Mirame ésta tragedia querida.
-Tiene usted 498, 60 €
- Pero ¿qué me estas contando? Pregunta perplejo.
- Que tiene usted cuatrocientos noventa y ocho euros con sesenta céntimos.
- ¿qué haces?
- Voy a pagarle o ¿prefiere que me quede con el dinero?
- Págame.
***
- Mari Sol ¿dónde está Carmen?
-Supongo que en su casa.
-Y ¿de lo mío qué? Esperando respuesta.-
- ¿de lo suyo? Ni idea
-Pues vaya plan.
Cabizbajo y meditabundo murmuraba algo que no alcancé a descifrar, Segundos más tarde: - entonces, cara nueva.
-Nueva en ésta encrucijada sí, aunque en el mundo ya lleva un tiempo considerable.
***
-Marta prepara el pedido de la semana que viene, mañana lo recogeré.
-¿te gusta que te llame Marta?
-Me gustaría si fuera mi nombre.
-Marta es un nombre bonito y así te voy a llamar.
-No te ofendas si algún día no respondo.
-¿porque no vas a responder, Marta?
-Déjalo.
-No. Contesta.
-Por que no me llamo así.
-Eso te pasa porque fumas.
-Eso debe ser.
***
Hola Crista, que no hay manera. Me quedé con el número que jugaba mi padre desde hace cuarenta años y nunca nos ha dado una alegría, y es que si lo dejo, seguro que sale.
Hasta la próxima semana.
***
Miriam, dame lo de siempre para seguir con la marcha.
***
La vida nos da y nos quita. Por ahora, entre muchas otras cosas me está quitando hasta el nombre.
Que sea lo que Dios quiera.
Increíble.
Estaba casi perfecta. Parecía ser feliz.
Ni por asomo tenía el largo de pelo que un día decidió cortar, echándose muchos años encima, a diferencia de lo que le ocurre a la mayoría de las mujeres.
Seguía con su apariencia de niña buena con movimientos pausados, intentando acercarse a la elegancia y que resolvía de manera fabulosa vistiendo ropas caras.
De arriba a bajo, todo estaba en su sitio.
Al principio no la reconocí. Desde hace tiempo ni veo bien, ni presto atención sobre nadie que me cruzo. Estoy siempre imbuida en mis pensamientos, problemas y manera de resolverlos.
Pero ocurrió que él apareció. Un tipo nervioso, con prisas y sin haber llegado a donde debía y supongo lo esperaban, empezó a dar explicaciones, intenciones e intereses. Sin saludar se marchó.
Ni siquiera entonces presté mucha atención. Solo vi a un tipo dando órdenes a una mujer con poca educación, bajo mi punto de vista.
Pensé en voz alta: ¡Hombre tenía que ser!.
Seguí en mi mundo.
Minutos más tarde, no sé cuantos, observé que ella hablaba, hablaba y hablaba, no entendí lo que decía, tampoco quería y de haber querido no habría podido pues el secador lo impedía, aún así reconocí la voz, la cadencia y su timbre particular.
¡Increíble!.
A kilómetros de distancia de nuestros antiguos mundos y coincidíamos otra vez.
No creo que me reconociera y si lo hizo, no cruzamos palabra.
Cuando iba a salir del local y mientras me ponía las prendas de abrigo, noté que me observaban. Me giré y allí estaba él mirándome, desplegando una sonrisa. Había regresado.
Mi sorpresa iba en aumento.
Aquel hombre probablemente de unos treinta años con cara de niño era muy parecido a su antigua pareja.
La misma altura, misma complexión física, corte de pelo parecido aunque rubio. Vestido con un abrigo entallado tipo sastre de color gris cuatro puntos más claros que el abrigo que usaba su anterior pareja. Ojos enormes azules que me miraban de forma pícara. No sé si sabía quien era yo o simplemente veía a una “pureta” que le gustaba, ni idea, lo que sí comprendí es que él mandaba y ella obedecía; que a su manera, ella podrá hacer algunas cosas; que sigue siendo la misma crédula que lo da todo a cambio de muy poco pensando que así la amarán.
Ojala lo consiga.
Todavía no comprendía que es su figura, sus grandes pechos y pequeño trasero lo que sus hombres desean, que es por ello por lo que se portan de una manera tan arrogante, grosera y mal educada, que están a su lado para cuando llegue el momento de regocijo mutuo, pero que el resto del tiempo para ellos supone un enorme esfuerzo que los lleva a cambiar el humor.
Ella condescendiente acepta el trato, cuando bien podría darle la vuelta a la tortilla y aprovecharse de su estupenda figura para bien de ambos.
-
¿esto es lo que quieres? Pues bien, es mío y si lo deseas yo también quiero: _ Buena educación siempre. _ Contención del mal humor. _ Una sonrisa. _Sentir que me amas...pero todo esto sin decirlo, sin que ni siquiera él sienta un reproche, con inteligencia, con amor del que dura, dura y dura y no esa forma empalagosa de decir te quiero, que hace sentir al que lo recibe que se le ha caído una losa de cementerio enorme encima, provocando una estado de angustia contenida con un nudo debajo del ombligo y que a su vez, espera una respuesta con el mimo nivel de empalago para escuchar otro, te quiero y que en caso de ausencia de la “frasecita”, en vez de un respetuoso y sincero silencio se oye la pregunta:
-
¿me quieres?
-
Ellos sin mirar a los ojos murmuran, claro.
-
Dilo
-
te quiero
-
no parece sincero
-
pues lo es.
Pues claro que lo es, aunque solo te quieran para la cama, “so pava”
Si es que Dios le da mocos a quien no sabe sonarse.
Salí de allí. Esta vez en mis pensamientos se acercaban recuerdos gratos y no tanto. Recordé el día que me dijeron que su anterior pareja era un cabrón. Aquel día contesté que ella también lo era.
¿Cómo puedes decir algo así? Me recriminaron, dándome un montón de detalles de las bondades de aquella mujer.
Cuando me dejaron dije: Un cabrón es aquel que hace daño a sabiendas pero también lo es la persona que aguanta de manera cobarde las ofensas.
Poco después volví a mi mundo interior y a seguir intentando resolver los problemas que la vida me da, que no son pocos, a Dios gracias.
No se sabía muy bien por qué estupenda razón creía que la persona que por momentos habitaba su mente era más parecida a Mata Hari que a Doña Teresa de Calcuta, cuando a decir verdad, podía haber sido cualquiera de las dos en distintos momentos de la vida y un sin fin de personajes más, como cualquier hijo de vecino con más-menos dos dedos de frente, claro está.
En el comportamiento de sumisión era cierto que tan solo lo aceptaba y ejecutaba tras un consenso entre las partes.
Dado que a este mundo llegamos con un conjunto de cualidades homogéneas y otras bien diferenciadas aunque nunca supeditadas unas a los de otros, por mucho que el mundo se haya hartado de publicitar dicha diferencia como inferior a la fuerza bruta y a la enfermedad que cabalga centímetros por delante de las nalgas de los poderosos. Aquel conjunto de huesos, tejidos varios, aparatos unos cuantos, piel, nervios y neuronas conectadas entre intentaba a cada momento, no acabar como el rosario de la aurora, no ya por lo que se es, se trae y arrastra, sino porque los demás no cejan en su afán de incidir en la dirección de que se acaben los días sentados al sol, eso si, imbuidos en una camisa de fuerza.
Francamente impresionada por la perfección de la naturaleza e incapaz de aceptar todo orden prefabricado y errado ante dicha disposición natural, acabó decida a no ser un miura en la plaza a expensan de que llegara un indulto y con rumbo particularmente nervioso atravesaba los días sin dar muchas explicaciones. A saber se va a la escuela.
Desde la atalaya en que decidió observar una obra de Dios para unos o de una suma de casualidades para otros, no podía nada más que imaginar y embriagarse de un perfume natural que lo transportaba al sumun de la complacencia, de su propia perfección, tal era así, que perdía el norte sin darse cuenta que los demás también lo observaban o ¿si lo sabía?
Sea como fuere, en la distancia no habían aprendido a no amarse y por ello o por aquello, solían degustar a solas unos buenos churros con chocolate.
http://youtu.be/--nLYviqpos

11515
Hace un par de días, a alguna cadena de televisión y su programa que ignoro cuál fue, a Dios gracias, se le ha ocurrido difundir la noticia de que el 11515 será el número agraciado en el sorteo de Navidad.
Y desde entonces no salgo de mi asombro.
Llevo unos meses ocupando un puesto de trabajo que nada tiene que ver con lo que quise realizar y en lo que me preparé. Dadas las circunstancias laborales etc, etc me propusieron trabajar en una administración de lotería y ahí estoy aprendiendo un orden y por supuesto, el desorden de los que mandan y me preceden...
En el horario comercial tan horroroso que tiene nuestro país y que creo ampliaran algunas regiones, se puede encontrar de todo.
Los tontos, parecen que los sueltan juntitos en amor y compaña.
Los presumidos, por doquier y el rango de edad que comprenden se encuentra entre los 17 y 87 años sin distinción de sexos.
Tímidos, unos pocos. Caraduras, maliciosos, ególatras, maleducados a puñados, se puede encontrar a personas honestas, simpáticas, con una sonrisa en los labios; los que se dan cuenta cuando no molestar también los hay, pero lo que jamás creí que encontraría es una tasa tan alta de personas altamente manipulables por la puñetera televisión basura.
¿Tiene usted el 11515? Sin los buenos días o buenas tardes, con la cara desencajada. Es la pregunta que llevamos soportando todos desde hace dos días a cada momento.
Personas de toda condición, solas o acompañas de hijos, familiares, están recorriendo administraciones sin importarles el tiempo que pierden, sin informarse qué localidad vende dicho número...hala, se tiran a la calle, recorren sus pueblos y los más cercanos gastando dinero con el objeto de tener el décimo en cuestión y tal vez presumir de su logro ante vecinos,
amigos y familiares solo porque lo han escuchado en la televisión y vaya usted a saber quien fue el mochuelo que fue capaz de decir tamaña estupidez y a la que tantos dan crédito, esos mismos que son incapaces de ayudar a un vecino ante un desahucio u otro mal que los aqueje.
Si es que este país es de locos, y parecemos de Bolaños que cada cual va a su apaño.
Y mientras sigamos en pañales intelectuales los de arriba harán con nosotros...puaffff.
MUERTE Y DERRUMBE DE LA JUSTICIA SOCIAL
Los socialistas se confunden si tras la derrota electoral dejan influenciarse por la propaganda negativa vertida desde donde ya sabemos, y creen que recuperaran votantes volviendo a las viejas supuestas glorias felipistas.
Felipe González fue derrotado por el hartazgo descomunal que tenía la sociedad ante su ineptitud o no intervención en la corrupción existente en la época.
Zapatero ha cometido otros errores. Llevado por la crisis y el mando de Europa, su intervención en la gestión que antes Aznar dejó sin hacer, que no es otra que preparar al país para que pague sus deudas ha llegado más que tarde.
No le hemos oído defender nuestros intereses; que igual lo ha hecho, pero insisto, no lo he oído.
Las inversiones públicas que se han hecho no han acabado de florecer.
Por supuesto, un error garrafal ha sido involucrarnos en una guerra para ayudar a dejar un país en manos de, como siempre ocurre, el más fuerte, mientras que los mecanismos anticorrupción siguen sin funcionar.
Los empresarios defraudan con el IVA, los ladrones de obras publicas campan a sus anchas, los alcaldes endiosados en sus tronos gestionando a voz de mando, a montones…un sin fin de tareas delicadas en cuanto a política de estar por casa.
En cuanto al ámbito internacional, no se han oído voces en las que se prohíba a los mercados ser los amos y señores del mundo. No se ha atacado al neoliberalismo económico, más bien todo lo contrario y se ha dejado al ciudadano trabajador, el que posea y conserve el título, sin abrigo ni pan que llevarse a la boca.
España es agrícola y constructora.
Nuestros productos agrícolas no salen al exterior como se debe. Miles de camioneros atravesando Europa y cuando los franceses quieren jugárnosla lo hacen, cuando hay aeropuertos parados.
Nuestro aceite de oliva envasado en frasquitos que parecen tarros de colonia a precios desorbitados, en las estanterías de almacenes de toda Europa pero con etiqueta de procedencia italiana.
Los jamones, por poner un ejemplo, solo lo conoce quien ha venido a estas tierras porque querer comprarlo y comerlo fuera de nuestras fronteras es misión imposible, salvo excepciones y a muy alto precio; y así, miles de productos más que saludables.
Como vendedores ambulantes no estamos mal, pero fracasamos en la gestión de sacar nuestros productos fuera de nuestros límites territoriales.
En cuanto a la construcción. Barcos, perdida de los astilleros desde que llegó la democracia.
Si los bancos no hubieran cerrado el crédito, capital que igual carecían dadas sus malas gestiones, aquí todo el mundo pagaría sus hipotecas, pues a diferencia de los europeos, para nosotros vivir de alquiler es tirar el dinero y a ver quien es el guapo que quita una idea tan arraigada.
En el capítulo educativo, el tramo de la ESO comprendido por niños y adolescentes que necesitan crear, comprender, algunos seguir estudiando y otros, formación para el mundo laboral, es un modelo desfasado, que pone trabas y ayuda poco a que haya salidas.
No señores socialistas, ustedes solitos se han cargado al socialismo. En estas tesituras da igual como se llamara el presidente, pues esta labor de equipo viene siendo negligente desde que empezó la democracia.
Por desgracia para el pobre al ver la balanza pesa más el platillo de los errores que el de aciertos., más que nada porque es el que lo sufre.
Y ahora, sin cambios de la ley electoral y sin hacer bien los deberes, nos han dejado a todos en manos de la derecha y extrema derecha, del capitalismo y su codicia. Esa derecha decimonónica fiel a sus principios, a sus componentes, sus dineros y poderes que gusta de privatizar hasta el sursum corda para que puedan cómpralo sus amigos ya enriquecidos generaciones pasadas…y solo esperamos que el próximo presidente no sea derrocado por Europa como los casos de Gracia e Italia
Señores social no se qué…para progresar, un vistazo a la historia no está mal, pero querer regresar a ella es justo lo contrario del progreso.
Dejen a los muertos descansar en paz, a sus fantasmas, ni caso y desde luego, los que han estado arriba, si quieren algún día reaparecer por el bien de ustedes mismos mejor quédense en la sombra, caras nuevas, programa nuevo, credibilidad y va por todos… y todas. –ridícula expresión que gustan de usar-
ALGUN DÍA SURGIRÁ UNA TERCERA FUERZA POLÍTICA DE ENTRE LOS POBRES DEL PUEBLO QUE DIRIGIDOS POR UN SABIO SE INICIE UNA NUEVA ÉPOCA EN LA QUE CONVIVAMOS CONVENCIDOS, SIN MIEDOS Y A SER POSIBLE CON TODOS LOS LADRONES EN LA CARCEL.
Llevo tiempo intentando averiguar por qué mi padre que murió en 2003 recibe cada convocatoria de elecciones, todos los folletos de los partidos a su nombre, incluido el del censo que indica distrito, centro donde ejercer su derecho y mesa, a pesar de haberse hecho todos los procedimientos que indicaban su fallecimiento.
Es la tercera vez que puede votar.
Tras el shock emocional que recibimos los miembros de la familia al ver semejante disparate, concluimos que el número de votantes real en nuestro país es más que inexacto, que por supuesto al ser imposible que ejerza su derecho, entra a formar parte de las listas que computan su ausencia, a la de los votos abstencionistas. Lista que en España es la única que se puede determinar con nombres y apellidos. Datos de quién ha sido la persona que NO vota, pues no es marcado con la típica crucecita que se nos coloca a todos al ir a votar.
Cuando acudes a la Ley electoral, no encuentras en ningún artículo que se deba hacer dicha cruz. Una cosa es ver si la persona que aparece en la mesa está en la lista y otra muy distinta en anotar su concurrencia, ilegal a todas luces, y hecho que podría ser usado para levantar acta en contra de una práctica antidemocrática y por que por más que todos lo sepamos, nadie parece interesar o sí.
La abstención es un derecho y el hecho que más temen todos los políticos ya que podría deslegitimar todo el proceso.
Nos cuenten, lo que nos cuenten sobre los votos nulos, blancos y la abstención. Es incierto que sean lo mismo.
Los votos ejercidos y computados serán con los que se forme el gobierno. Todo los demás no los podrán añadir.
¡Qué más quisieran!
Mi padre hoy por tercera vez se abstiene y como mi padre, miles de personas que murieron y que por alguna causa, tras revisarse el censo, singuen teniendo su nombre en dicha lista.
Increible pero cierto.
Pues sí, sigo pensando que NO a la guerra. No a los desastres que conlleba, a la barabridad de los resultados por mucho que nos indiquen de lo idóneo de los supuestos ideales.
Después de ver los resultados; los malos tratados peor que a un perro, espero que no le ocurra a ningún animal racional o no, y que los buenos, no lo son. Bien se podría haber ahorrado ese dinero.
La democracia en Libia un camelo; el reparto del tesoro, ¡tras caracol!. Devolver el gasto ???
Parece mentira que la linea de no intervención en guerras que no son nuestras se haya roto en el pensamiento y en la acción de los componentes de los gobiernos constituidos estos últimos años. Mal en políticas de derecha aunque se entiende dado el gusto bélico que siempre han desplegado, pero en gobiernos de izquierda, no tiene perdón de Dios, ni de la humnidad.
Seguimos tragando ruedas de molino con tanto fervor que me hace pensar lo infantiles que podemos llegar a ser; la facilidad que tienen en quitarnos ideas arragigadas; lo altamente manipulables a pesar de nuestro propio perjuicio.
Vivimos en una pura ilusión, que no es otra cosa que una imagen surgida de los sentidos que carece de verdadera realidad. Y heme aquí, inmersa en una vorágine de realidad que necesita más sentido común que nunca, más ideas claras, más capacidad de reflexión para discernir entre lo necesario y supérfluo, entre la verdad y la mentira individual o colectiva.
En estos momentos, duros dónde los haya, nos toca cumplir los compromisos que otros hicieron por nosotros, pagar las deudas contraidas, pero lo que no se ha de hacer es dejar de lado nuestra inteligencia, la capacidad de reflexión, abandonar los principios o dejar que nos engañen.
Los españoles están ilusionados -otra vez la palabrita- con el cambio, con la derecha prodigiosa que nos llevará por buen camino, cuando esto no se pueda dar, volverán corriendo a votar lo contrario otra vez ilusionados con que nos saquen del atolladero, una pena que esta espiral no sea una voluta de un capitel.
Entre unos y otros, tal vez quisieron enriquecernos consiguiendo todo lo contrario, ahora bien, que nos traten como borregos y vivir de la ilusión eso solo depende de si nos dejamos.
Hace tiempo ronda por mi cabeza una idea descabellada para la gran mayoría. Seguro. No me cabe la menor duda.
La exposición de dicha idea para muchos quedará como certidumbre no dejando de ser por ello una certeza.
Si observamos nuestro mundo, nuestro modo de vivir, de hacer y deshacer, de sentir, de amar y desear, comprenderemos que existen personas que buscan una vida confortable para los suyos y otros, en su quehacer diarario y con sus posibilidades, bridan sus esfuerzos para que alcance a la mayoria.
Como humanos que somos, no es nuestra labor desligar nuestros tres partes esenciales; el instinto primario y muy necesario ligado a los sentidos. La mente instrumento, una sustancia, agente al que referimos las ideas, placeres, deseos, dolores, movimientos voluntarios. El espíritu que se manifiesta en la relación con otro ser humano, reconociéndonos con él y él con nosotros.
Toda idea, persona o grupo de ellas que intenten dar más importancia a una parte de nosotros mismos sobre las demás, logra un desequilibrio nocivo sobre la persona.
¿Cuál es nuestra labor en la vida?
Intentar vivir de manera equilibrada sin dejar que nos influyan todas aquellas manifestaciones humanas que pretenden dar más importancia a una sobre otra. Políticas, religiones, comercios...
¿Con qué finalidad?
Vivir con la alegría suficiente de no haber provocado dolor ni a nosotros, ni a los demás, de manera consciente.
¿Por qué?
Aquí viene la gran dificultad e incerdulidad de casi todos.
A éste mundo hemos llegado en un cuerpo. Vehículo que algún día dejará de funcionar, no así, nuestra memoría y enetndimiento.
Ese día, habrá acabado un tiempo de aprendizaje, de formación del espíritu y como tal, perteneceremos a los seres que tienen luz u oscuridad.
La oscuridad se define como ausencia de luz, mientras que la luz es una energía que hace visible lo que nos rodea, claridad que irradian los cuerpos y aunque para nosotros no sea perceptible, pues nuestro umbral de visión no lo permite, también somos cuerpos que desprendemos luz.
La conclusión la puede lograr quien por aquí pase.
Para lo que ocurrirá después todavía tenemos que esperar.
La lógica a veces nuestra gran enemiga.
http://youtu.be/-StO_CcOYPU
El miedo a la libertad. Erich Fromm
Un análisis de la psicología fascista
El filósofo alemán Erich Fromm, realiza en este libro un estudio de las causas del surgimiento del fascismo en el siglo XX y sus consecuencias.
El miedo a la libertad, publicado en 1941 durante la
II Guerra Mundial, resulta una de las contribuciones más importantes al estudio del pensamiento fascista. Fromm realiza un análisis psicológico que viene a completar los específicamente históricos que sobre esta materia se han realizado. De este modo consigue aportar nuevos puntos de vista que sirven para comprender mejor el auge de esta ideología durante la primera mitad del pasado siglo.
La libertad del hombre moderno
Fromm sitúa el caldo de cultivo de esta ideología en la ruptura que supone el paso de la época medieval a la moderna. Este cambio de sociedad hace al individuo más libre, pero al mismo tiempo el hombre pierde gran parte de la identidad y de la seguridad que suponía la pertenencia a una casta o a un gremio en su anterior etapa. El individuo es ahora autónomo pero queda aislado, en competencia con todos los demás por la realización de sus libertades. La filosofía católica del perdón y la misericordia deja paso a los nuevos valores que pregonan Lutero y Calvino: el trabajo y el éxito económico.
El carácter autoritario y el masoquista
A consecuencia de esta crisis de valores se dan dos respuestas psicológicas encaminadas a evadirse del miedo, del sentimiento de soledad y desamparo que el individuo experimenta. Por un lado tenemos la formación de lo que Fromm llama el carácter autoritario. Se trata de personas que necesitan someter a los otros para sentirse importantes, para ello no dudan en emplear la fuerza y la violencia desarrollando patologías próximas al
sadismo. Por el contrario tenemos a quienes para paliar la sensación de angustia e indefensión tienden a ser sumisos y prefieren ser dominados por otros aunque suponga renunciar a su realización como personas
La psicología fascista
En última instancia Fromm explica como la división del trabajo y la alienación de
la era industrial así como el individualismo y la competitividad extrema que conlleva la economía capitalista, sirven para hacer aún mayor el sentimiento de insignificancia y la falta de identidad del individuo moderno. Los caracteres autoritarios y masoquistas se extrapolan, surgen las personalidades autómatas y conformistas que no dudan en aceptar consignas y patrones culturales simples que les hagan sentirse integrados socialmente aunque sea a costa de la opresión de minorías menos fuertes.
Condiciones todas estas que sumadas a las crisis económicas de los años veinte favorecieron enormemente el auge del
fascismo en Alemania e Italia y que dieron pie al estallido de la II Guerra Mundial.
La intención de Fromm es señalar la importancia de los
valores psicológicos, tanto individuales como colectivos, para encontrar respuestas satisfactorias en los análisis de los hechos históricos. Así mismo el autor quiere advertir de los miedos heredados que todavía hoy perviven en nuestra sociedad y limitan fuertemente nuestras libertades.
Gonzalo Soria Giner. Historia y Humanidades by suite 101
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En éste principio de siglo XXI estamos asistiendo a un incremento de personas que votan políticas de extrema derecha, xenófobas, fascistas y ultranacionalistas en Europa. En países como Francia, Italia, Holanda, Bélgica, Dinamarca, Austria, Hungría, Bulgaria, Eslovaquia, Suecia, Noruega y Finlandia los parlamentos tienen representantes de políticas que ya sabemos que resultados otorgan y parece que hemos olvidado.
Bajo el axioma, los aciertos son míos y los errores son de los demás, nos dejamos arrastrar a dar nuestro voto de confianza a políticas desconocidas que no sabemos a dónde nos llevarán; a confiar en las palabras de los que sugieren los recortes en gastos como medio de salvar la economía sin inversiones; los que son capaces de vender las reservas de oro, privatizar empresas, despedir a trabajadores y a recelar de todo aquel que no tiene nuestra piel, idioma o religión y que ocupan puestos de trabajo que nadie quiere para sí mismo; dejando a los todo poderosos que guarden su dinero en paraísos fiscales.
¿Qué haría si yo fuera rica?
Personas como el columnista,siguen insistiendo en las viejas fórmulas comunistas:"El que más tiene, más paga".Por favor no más. El actual sistema nos permite a las personas de bien disfrutar de nuestras rentas libremente, como debe ser. Quien no tenga rentas, pues que no disfrute. Si solo posee rentas del trabajo, pues que se resigne.
No faltaba más: Que nosotros las personas de bien, además, de darle trabajo a la gente para que pueda comer, tuvieramos que pagar más impuestos. Pero cerca está el día en que la gente de bien vuelva a gobernar esta España nuestra y entonces solo pagaran impuestos los que vivan de ellos: Políticos oportunistas, sindicalistas y vagos apuntados en el paro. Arriba España y arriba la nueva Portugal.(Pero no juntas)
´
Este es el comentario que deja un señor en público.es, Versión Libre en el artículo: El Ajuste Interminable de Marco Schwartz.
Y sí, por desgracia hay muchas personas en España que piensan y sienten que ellos son distintos.
Nacieron en el seno de familias adineradas y terratenientes. Educadas en colegios privados. Creen pertenecer a á élite pues en el reparto de los bienes, viven sin necesidades.
He preguntado a éste señor sin obtener respuesta:
¿Las personas de bien??? ¿esas son las que heredaron grandes tierras en nuestro país?. ¿Las que fueron educadas y cuidadas con asistentas pobres y mal pagadas, sumisas y con guante blanco? y que ganaban 1, 5 o 25 pesetas, una naranja y media barra de pan ¿Las que cuando pueden defraudan a Hacienda, defraudan con el IVA, pagan a buenos abogados para salir indemnes en sus responsabilidades?
¿Las que van a misas, dan limosna y les falta caridad absoluta por el sufrimiento ajeno?
Los demás, esa pobre chusma, o mejor quizás te gusta y dices: gentuza sin educación.
¿Eso son los que nos van a gobernar?
¡Apaga y vámonos!
Nunca comprenderé a todo aquel trabajador que procede de familias trabajadoras y sencillas, que con su esfuerzo sacan a diario a su familia adelante, que son capaces de llegar a tener ahorros y a la hora de dar su voto, lo hacen a partidos en los que se encuentran personas que son capaces de llamarse, gente de bien.
El mundo está lleno de personas que se ríen de los demás aunque en ocasiones los necesiten.
Son los mismos hipócritas que ponen el grito en el cielo cuando un gran número de jóvenes se alían para montar disturbios, robar y llevarse lo que pueden y no dicen nada cuando éste mismo ejercicio lo hace las grandes empresas, banqueros, especuladores que arruinando a todos, llevando a países enteros al desastre.
Esos mismos que son capaces de saltarse la ley, pinchar teléfonos, obtener información personal y lanzarla a los cuatro vientos y quedar impunes por dichas maquinaciones.
Que son capaces de mover a la población más débil y menos informada dejando de ser los protagonistas de las noticias negativas.
Los que promueven políticas económicas de privatizaciones de empresas públicas para llegara a tener acciones con las que seguir especulando y dejando en la miseria a otros.
Aquellos que mienten cada vez que pueden, manipulando con sus eslogan probablemente pensados por extranjeros, que ocultan la verdad, que después de ser rescatados de sus pésimas gestiones con el dinero de todos, dejando las arcas más que tocadas, habiéndonos endeudado más de lo soportable son capaces de culpar a otros y dar cerrojazo a los pagos.
Los que son capaces de no amparar a los más necesitados llegando estos a suicidarse por deudas que no pueden pagar.
Los aliados de poderosos, del Opus Dei, Legionarios de Cristo a los que otorgan grandes fortunas para lavar conciencias.
Divide y vencerás.
¿Te pereces a alguien así?