11515

11515
Hace un par de días, a alguna cadena de televisión y su programa que ignoro cuál fue, a Dios gracias, se le ha ocurrido difundir la noticia de que el 11515 será el número agraciado en el sorteo de Navidad.
Y desde entonces no salgo de mi asombro.
Llevo unos meses ocupando un puesto de trabajo que nada tiene que ver con lo que quise realizar y en lo que me preparé. Dadas las circunstancias laborales etc, etc me propusieron trabajar en una administración de lotería y ahí estoy aprendiendo un orden y por supuesto, el desorden de los que mandan y me preceden...
En el horario comercial tan horroroso que tiene nuestro país y que creo ampliaran algunas regiones, se puede encontrar de todo.
Los tontos, parecen que los sueltan juntitos en amor y compaña.
Los presumidos, por doquier y el rango de edad que comprenden se encuentra entre los 17 y 87 años sin distinción de sexos.
Tímidos, unos pocos. Caraduras, maliciosos, ególatras, maleducados a puñados, se puede encontrar a personas honestas, simpáticas, con una sonrisa en los labios; los que se dan cuenta cuando no molestar también los hay, pero lo que jamás creí que encontraría es una tasa tan alta de personas altamente manipulables por la puñetera televisión basura.
¿Tiene usted el 11515? Sin los buenos días o buenas tardes, con la cara desencajada. Es la pregunta que llevamos soportando todos desde hace dos días a cada momento.
Personas de toda condición, solas o acompañas de hijos, familiares, están recorriendo administraciones sin importarles el tiempo que pierden, sin informarse qué localidad vende dicho número...hala, se tiran a la calle, recorren sus pueblos y los más cercanos gastando dinero con el objeto de tener el décimo en cuestión y tal vez presumir de su logro ante vecinos,
amigos y familiares solo porque lo han escuchado en la televisión y vaya usted a saber quien fue el mochuelo que fue capaz de decir tamaña estupidez y a la que tantos dan crédito, esos mismos que son incapaces de ayudar a un vecino ante un desahucio u otro mal que los aqueje.
Si es que este país es de locos, y parecemos de Bolaños que cada cual va a su apaño.
Y mientras sigamos en pañales intelectuales los de arriba harán con nosotros...puaffff.