ABSTENCIÓN
Llevo tiempo intentando averiguar por qué mi padre que murió en 2003 recibe cada convocatoria de elecciones, todos los folletos de los partidos a su nombre, incluido el del censo que indica distrito, centro donde ejercer su derecho y mesa, a pesar de haberse hecho todos los procedimientos que indicaban su fallecimiento.
Es la tercera vez que puede votar.
Tras el shock emocional que recibimos los miembros de la familia al ver semejante disparate, concluimos que el número de votantes real en nuestro país es más que inexacto, que por supuesto al ser imposible que ejerza su derecho, entra a formar parte de las listas que computan su ausencia, a la de los votos abstencionistas. Lista que en España es la única que se puede determinar con nombres y apellidos. Datos de quién ha sido la persona que NO vota, pues no es marcado con la típica crucecita que se nos coloca a todos al ir a votar.
Cuando acudes a la Ley electoral, no encuentras en ningún artículo que se deba hacer dicha cruz. Una cosa es ver si la persona que aparece en la mesa está en la lista y otra muy distinta en anotar su concurrencia, ilegal a todas luces, y hecho que podría ser usado para levantar acta en contra de una práctica antidemocrática y por que por más que todos lo sepamos, nadie parece interesar o sí.
La abstención es un derecho y el hecho que más temen todos los políticos ya que podría deslegitimar todo el proceso.
Nos cuenten, lo que nos cuenten sobre los votos nulos, blancos y la abstención. Es incierto que sean lo mismo.
Los votos ejercidos y computados serán con los que se forme el gobierno. Todo los demás no los podrán añadir.
¡Qué más quisieran!
Mi padre hoy por tercera vez se abstiene y como mi padre, miles de personas que murieron y que por alguna causa, tras revisarse el censo, singuen teniendo su nombre en dicha lista.
Increible pero cierto.