Un punto y final.
Todo tiene un fin, y los finales no tienen por que ser malos, sobretodo si son el comienzo de algo nuevo. La carta a mi hijo 7 que acabo de publicar estaba escrita desde hace tiempo, pero no la he publicado hasta que no he sentido que podía poner un punto y final al blog. Han sido dos meses de silencio, motivado por una sensación de transicion en la que no encontraba por un lado sentido a continuar escribiendo desde el abismo, pero tampoco me sentia todavia con fuerzas para para empezar a compartir una nueva etapa.
De alguna manera, la carta era cerrar una etapa, dolorosa y fructifera a la vez, de la que habeis sido testigos los que me habeis leido.
Pero ahora, que todo va mucho mejor, que mi hijo vuelve a su normalidad, se abre una etapa en la que ni mi hijo ni yo estamos en el abismo, pero si caminamos al borde de el. Es una etapa positiva, con muchos retos, en la que las experiencias previas son aprendizajes y miedos, pero que se caracteriza pòr un afan de construir, de mirar hacia el futuro.
Por eso he decidido cerrar este blog e iniciar uno nuevo, en otro lugar , con otro titulo que se corresponde mas a la vivencia en la que en estos momentos estamos inmersos. He decidido titularlo Cartas desde el borde del abismo. Si quereis visitarlo esta en http://abismo01.blogspot.com
Esta abierta a todos los que querais entrar. Y muy en especial a todos vosotros que fuisteis compañeros en el abismo y me ayudasteis a nunca dejar de pensar que mi hijo sobretodo y yo tambien podiamos salir de el.
Un abrazo muy fuerte para todos