La espuma entre las rocas 2
Es muy tarde y acabo de escribir el anterior post. Me he quedado pensando, y me lo he leido, cosa que habitualmente no hago. Y pensaba de donde había vuelto a nacer el deseo de ver el mar, y lo fundamental que es esto.
Y he sentido de justicia volver a ponerme a escribir, y nombrar aquellas razones que yo vivo como causa de este deseo renacido. En la noche me sale dar de nuevo gracias, a todos aquellos que me soplaban al oido y me acercaban caracolas que me traian el recuerdo del mar.
Siento como si hubieseis llenado mi caja de estrellas temporalmente vacía con pistas y señales, con regalos de mil procedencias.
Gracias a mi hijo, por su esfuerzo, por su cariño por su lucha a pesar del desaliento. Por ser razón de todo, por dejarme luchar a su lado, por sus caricias y por sus sueños. El ha puesto dentro de la caja una botella fina de esencias llena de espuma, color marino, olor a salitre.
Gracias a los profesionales que le estan ayudando, por su esfuerzo y comprensión, por su perseverancia. Ellos pusieron la brujula sin la que seguir el rumbo seria imposible.
Gracias a mi tía, que rompe mi soledad, en quien deposito la confianza, que siempre arranca una sonrisa a mi hijo. Ella puso una bolsa con arena.
Gracias a mis compañeros, que me permitieron y animaron a dejarlo todo, sin ellos este viaje no estaría en curso. Ellos pusieron un cuaderno de bitácora para que lo rellenara.
Y gracias a vosotros, mis amigos sin rostro, que dia a dia me alentais y me expresais que no estoy solo. Gracias a ti, Malena, que diariamente me haces sentir tu mano. Tus caricias me han traido una concha nacarada. Ahora te imagino junto al mar, en tus fines de semana. Dile que voy hacia el. Y que llevo a mi hijo.
Gracias a ti, Nuria, por tu profunda dulzura , por tu presencia sin ambigüedades. Tu has puesto en mi caja una estrella de mar, sencilla y hermosa.
Gracias a ti, Patry y a ti Consuelo. Y a ti, Miruchi, llegassteis hace poco pero depositasteis cada una una piedra, lisa, brillante, pulida por el mar .
Y a Milu, y a otros que habeis depositado rastros de brisa, sonido del viento.
Y al abrir la caja, huele a mar, y vuelve el deseo de ir a buscarlo.
Y a ti, Tammara. Entraste hace poco. Mucho querria decirte, pero siento que te sobran las palabras. Te siento en tu desierto, y solo quiero decirte que estoy a tu lado. Te ofrezco una caja de estrellas, para que la vayas rellenando. Te ofrezco mi mano y mi silencio, junto con el aroma de mar. Muchas veces pense que era incapaz de atravesar el desierto. Muchas veces senti impotencia y soledad, aun a veces hoy la siento. Pero quiero decirte que es posible atravesarlo. ¿Cómo? No lo se. Pero solo se que necesite oler el mar para comenzar a ver la salida . Rellena tu caja de estrellas, y dejame que te regale un poco de esa espuma que me sirve de aliento
Y a todos aquellos que entrais y me leeis, gracias. Sois artífices tambien de este camino.
Aun queda tiempo por andar. Mucho. Será duro y no exento de riesgos. Pero se que antes o después vere el mar junto a mi hijo. Y mientras tanto cada noche abro la caja y la huelo. Y me transporto a mi sueño.