La importancia de las hadas
Siempre he creido en las Hadas. No en esas hadas de colores y con alas transparentes que revolotean. Yo creo en las hadas que se sienten, en las que nos acompañan y nos hacen sentir. Y esas siempre estan.
Desde muy pequeño, con mi hijo, buscabamos las hadas. Y descubrimos su casa y aun hoy cuando pasamos cerca, les ponemos flores. Está el hada de los arboles, que con su olor,nos hace sentir relajados, el hada de las hojas, que al batir el viento entona una melodía que nos hace sentir bien. Y por que no hablar del hada de los rios, esa que con su sonido, el del discurrir uniforme del agua, nos hace sentir vivos... son tantas hadas y nos hacen sentir tantas cosas....
Un día paseando por un parque , en una breve salida que le habían permitido en el hospital, mi hijo me decía que no sentía nada. Y era verdad, yo tampoco sentia su influjo a pesar que era mayo y el parque estaba lleno de olores. Decidi que eso no podía ser y descalzos, nos tumbamos de la mano en una ladera verde, bajo un pino en el que dos palomas se cortejaban. El sol se filtraba entre las ramas, lo suficiente para obligarnos a cerrar los ojos. Y le volvi a preguntar como se encontraba. El me comento que muy a gusto y relajado. "Lo ves, son las hadas".
Cuantas veces me he acordado de aquella escena. Personalmente es muy importante. Durante todo el tiempo en el que he permanecido enclaustrado, con mi hijo, buscar las hadas, sentirlas, me ha ayudado muchisimo. En las largas noches prolongadas, buscar esos pequeños momentos, esas sensaciones, me animaba y mantenía. Durante muchos días por la mañana temprano, me asomaba a la terraza temida y cultivaba plantas, y eso me daba paz. Pasear por la mañana temprano, antes que el se despertara me cargaba de vitalidad. El olor de la humedad, el sentir la lluvia , los dias que había suerte, incluyso sentir el viento en la cara, me daba frescor para seguir. O la música, que pocas veces podía oir, me conec taba con tiempos infinitos y que perduraban. O el placer de un buen libro...
Recuerdo que una vez leí que determinados pacientes con depresiones graves llegaban a producirse quemaduras con el unico objetivo de sentir que estaban vivos. Durante todo este tiempo, me he preocupado de realizar con mi hijo todo tipo de actividades que le hiciesen sentirse vivo. Que cantidad de mañanas nos ibamos a un gimnasio, yo que "odio" el deporte, solamente para que el se sintiese activo. Recuerdo que buscamos colonias, fragancias que a el le gustasen, o paseabamos por el parque tocando todo tipo de plantas, oliendolas. O simplemente paseos, ir al cine, descubrir cosas. Quería que no se olvidase de sentir. Buscabamos las hadas para que le diesen su fuerza.
Creo firmemente en las hadas, en la magia, en los sentidos, en la esperanza. EN la depresión todo eso desaparece. Pero es fundamental no dejar de creer en ello. Las hadas nos ayudan, estan siempre con nosotros, pero simplemente a veces se ocultan. Es cuestion de buscarlas. Dejar de creer en ellas, es morir un poco.
Pensareis que soy un soñador. Y estais en lo cierto. Porque no entiendo la vida sin sueños, porque vivir es soñar, y soñar es creer en los demas, en la bondad, en la magia, en la vida en si. Por eso me preocupa tanto que siempre esten a mi lado y al de mi hijo las hadas.