Cartas a mi hijo 2
Mi querido Hijo: De nuevo te escribo. Siento la necesidad de hacerlo. AHora duermes, como siempre,cerca desde donde escribo, donde prolongo la noche,donde velo tu sueño. Me encantará que un día leas esta carta, estas paginas y así poder compartir contigo todo lo que he vivido y estoy viviendo mientras tu estas enfermo. Me encanta saber que descansas, y empiezo a vivir los nuevos días sin miedo. orque quiero confesarte que durante estos meses he pasado mucho miedo. Se que a veces lo has notado, aunque yo intentaba lo contrario, porque quería ser para ti ese poste al que te pudieses agarrarte cuando sentías que la marea te llevaba.
Muchas noches, ahora te confieso, prolongaba la noche por velar tu sueño, que sab´´ia era el unico momento de tranquilidad que tenías. Pero también te confieso que prolongaba la noche para alargar lo mas posible la llegada del nuevo día , en el que no sabía que avatares no podían ocurrir. Se, y ahora con mas distancia te lo confirmo , que me torturaba el pensar en un nuevo día , con nuevas angustias, con nuevas ideas de suicidio, y me machacaba la cabeza buscando actividades con las que distraerte de tu pensamiento, donde darte razones, aunque fuesen efimeras para seguir viviendo y luchando, en la confianza que esto pasaría.
Tu sufrimiento, aunque único, era y es mi sufrimiento, y no me planteo otra cosa que estar a tu lado. Se que algún día recordaremos esto y sentiremos como todo esto nos ha unido mucho. Se que todo será un mal recuerdo, y que tu seguiras hacia delante con fuerza, con valentía, con entrega. Pero me gustaría que tambien de esto sacases sabiduría.
Sabes que desde hace meses lo he dejado todo para estar a tu lado. Y aun cuando muchas veces he echado de menos mi trabajo, mis amigos, mi gente, mis conciertos , también se que es lo mejor que he podido hacer.
Te quiero dar las gracias por dejarme ser Padre. Por permitirme descubrir a tu lado muchos aspectos de esta relación. Caminar a tu lado en estos momentos tan dificiles me ha llenado de sufrimiento, pero tambien me ha llenado de orgullo, de sentido, me ha recordado lo que es importante, todo aquello por lo que merece la pena luchar y todo aquello que es secundario.
Un día cuando recaiste y solicite permiso en el trabajo para estar a tu lado, dije que no iba a permitir que te me escapases de las manos por culpa de una depresión. Creo que fué quizas el día mas sabio de mi vida, solo comparable con el día que tu madre y yo decidimos tenerte. Y cuando sentí que optaba en la practica por ti, me llené de sentido. SIempre pense que cualquier padre lo daría todo por su hijo, incluso la vida. En este tiempo me has dejado sentir que lo que pensaba era cierto.
He pasado mucho miedo, he llorado mucho en la noche, cuando tu dormias, y he sentido desesperacion, miedo, angustia... Pero descubrí que todo se podía llevar adelante con solo recordar que te quiero.
Tengo tanto que decirte... pero ahora solo quiero decirte que te quiero, que sigo a tu lado y algo que te digo muchas veces, y que no siempre me crees: que me siento muy orgulloso de ti, de tu lucha, de que sigas adelante, de que vuelvas a sonreir, que me siento muy orgulloso de que seas mi hijo.
Te quiero.