una jaula sin barrotes y con paredes de miedos

Hoy es domingo. He pasado un fin de semana muy tranquilo con mi hijo. Incluso hemos disfrutado mucho. Ayer fuimos al futbol y nos reimos muchisimo. Hemos hecho cosas como estudiar, que hacía tiempo que no haciamos. Hemos paseado, cocinado juntos, ido al cine… cosas muy normales… pero que hacía tiempo que no podiamos hacer.

Ha pasado tiempo desde la ultima vez. Mucho tiempo. Quizas mas del que debería. Y eso quizas me ha hecho pensar. Darme cuenta de la dificultad que para recuperar el ritmo normal de la vida tengo.

Dificultad por razones obvias y por otras menos obvias. Pero siempre he creido que lo que mas coacciona la libertad es el miedo.

El miedo. Palabra omnipresente desde el comienzo. Sensación opresiva, mecanismo de supervivencia en situaciones peligrosas. Miedo a hhechos reales y posibles, miedo a la muerte, al suicidio, a lo oscuro del futuro. El miedo al comienzo era una cueva enorme en la que tenía que caminar a tientas. EL miedo eran mil cadenas que apenas podía arrastrar. Miedo por mi hijo, pero tambien miedo por mi. Miedo a su futuro y miedo a mi futuro sin el. Miedo a las consecuencias de mi responsabilidad hacia el, en momentos en los que todo reposaba en mis manos o asi lo sentía. Miedo a perder el control. Miedo a las consecuencias.

Pero si pienso ahora en mis miedos, siento un peso que me quiebra el espinazo. Los miedos primigenios, los miedos reales, dejaron paso a los miedos fantasmales, a los miedos en los que mi imaginación se volvia un elemento muy amenazante y limitador.

Aun hoy, cuando los miedos, no por controlados no existentes, suenan como el eco en mi corazon, siento como pueden engañarme y no ayudarme en mi camino con mi hijo. He buscado ayuda, profesional, necesito manejarlos, liberarme de su angustia, para que no se vuelvan limitantes.

Durante muchos meses mi hijo dependió de mi, y yo tenía que vivir en un mundo empapelado de miedos como avisos al navegante. Ahora necesito hacerle volar, poco a poco, que recupere la iniciativa, su libertad, su determinación. Cada paso me enfrenta a un miedo y lo natural se convierte en un esfuerzo consciente y frio, pero no por ello menos angustioso. Aun ahora, cada vez que sale a la terraza, mi corazon me da un vuelco. Aun ahora, cada instante en el colegio es un momento de angustia, pendiente de un movil por si acaso. Pero por lo menos sale a la terraza, va al colegio.

Mi ser esta en una jaula resquebrajada, pero los barrotes siguen ahí. Salgo de la jaula pero tengo la sensación de volver a ella todas las noches. Tengo miedo al futuro, pero eso lo escribire otro día.

Gracias a todos los que me acompañais. Haceis mas llevadera la soledad. Gracias por escucharme y leerme. Me ayudais a mi y ayudais de paso a mi hijo.
Publicado 14 mayo 07 12:35 por abismo1
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Comentarios

# Anonymous Ha opinado el 14 mayo , 2007 10:20:
"Aun hoy, cuando los miedos, no por controlados no existentes".Hola Job.Esos miedos te acompañarán siempre pero como bien dices, controlados y la mayoría de veces desterrados en un rincón de tu mente donde te permitan vivir sin angustia.

El camino que comenzaste hace tiempo no es un camino trillado, lo tienes que seguir cada día pero siempre con la esperanza de que ya falta menos.

Cada acto de la vida de tu hijo va aferrándose a la normalidad y tienes que dejar que camine.No le pongas corta pisas.

Es como cuando nuestros hijos de pequeños, comienzan a caminar. Los dejas solos pero vigilándolos para que no caigan.

Todo va bién,Job.Aférrate tú también a esa vida de normalidad que os habeis ganado.

Un beso.
# Anonymous Ha opinado el 14 mayo , 2007 11:02:
JOB, entiendo tus miedos, pero tranquilo..., este es un paso más que debes de vivir..., de pasar..., éste más reposado que al principio de todo y este dará paso a la más pura normalidad...déjale ver eso a tu hijo y déjatelo ver a tí. DISFRUTAD DE LA VIDA.

mi madre dice, por un hijo tenga la edad que tenga se disfruta y se sufre siempre y que razón!

las paredes de miedo...quien no las tiene...pero hemos de saber ver que cuando todo se tranquiliza, cuando todo va hacia la normalidad, hay que saberlas traspasar y vencerlas, "para pillar aire..."

besitos.
nuria.
# Malena Ha opinado el 17 marzo , 2008 16:35:

17-03-08

Ahora soy yo la que sabe del sufrimiento en carne propia de lo que es una depresión. Ahora soy yo la que atraviesa ese desierto rasgándome las entrañas y caminando tratando de ver el futuro. Vivo con sufrimiento pero creo que cuando es alguien querido el que te ha producido consciente o inconscientemente la depresión, el sufrimiento es mayor porque luchas al mismo tiempo por cerrar una herida.

# Malena Ha opinado el 17 marzo , 2008 16:36:

17-03-08

Ahora soy yo la que sabe del sufrimiento en carne propia de lo que es una depresión. Ahora soy yo la que atraviesa ese desierto rasgándome las entrañas y caminando tratando de ver el futuro. Vivo con sufrimiento pero creo que cuando es alguien querido el que te ha producido consciente o inconscientemente la depresión, el sufrimiento es mayor porque luchas al mismo tiempo por cerrar una herida.

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